Cada embajada tiene sus propias normas sobre formatos, traducciones, tasas y citas, y estas cambian. Comprobamos los requisitos vigentes antes de presentar el documento para que no lo devuelvan.
Nos encargamos de toda la cadena: traducción, certificación notarial, autenticación del Ministerio de Relaciones Exteriores y sello de la embajada o el consulado, y después le entregamos los documentos terminados.