Los textos jurídicos y comerciales necesitan traductores que entiendan los conceptos legales que hay detrás de las palabras. Asignamos traductores con formación jurídica o financiera y usamos una terminología coherente en todos sus archivos.
Trabajamos para despachos de abogados, empresas y particulares con contratos, escritos procesales, sentencias, estatutos sociales, licitaciones y estados financieros. Los archivos grandes pueden repartirse entre varios traductores bajo un único revisor.
Cuando un documento debe presentarse ante una autoridad, podemos añadir al final la certificación, la certificación notarial o la apostilla, sin necesidad de un pedido aparte.
Preguntas habituales
¿Firman acuerdos de confidencialidad?
Sí. Podemos firmar su acuerdo de confidencialidad antes de recibir los documentos.
¿Pueden gestionar grandes volúmenes?
Sí. Repartimos los archivos largos entre varios traductores y un revisor garantiza la coherencia terminológica.